Todo lo que necesita un gato en casa, ordenado por lo que de verdad resuelve cada cosa: el agua que no bebe, la comida que traga demasiado rápido, el arenero que evita, el sofá que rasca y las horas que pasa solo mientras trabajas.
Por dónde empezar
Si acabas de adoptar, el orden de prioridad es bastante claro. Primero arenero y arena, porque es lo primero que necesita y lo que más problemas causa si se elige mal. Después comedero y bebedero, separados entre sí y lejos del arenero. Luego un rascador, antes de que descubra el sofá y no después. Y por último un transportín, que conviene tener antes de la primera urgencia y no ese mismo día.
Las tres cosas que más se hacen mal
Poner el agua junto a la comida. Los packs de dos cuencos pegados son cómodos para el humano y desagradables para el gato: caen partículas al agua y deja de beber. Está explicado en dónde colocar el bebedero.
Comprar el arenero pequeño. Debería medir al menos vez y media el largo del gato sin la cola, y la mayoría de los que se venden se quedan cortos. Un arenero pequeño es una causa muy frecuente de que el gato haga sus cosas al lado.
Esconder el rascador. Va justo al lado de lo que está rascando ahora, no en la habitación de atrás. El sitio es parte del mensaje.
Lo que cambia si pasa muchas horas solo
Un gato de interior que se queda toda la jornada laboral en casa necesita dos cosas que no son obvias: altura, para poder observar desde arriba, y estímulo que no dependa de ti. Ahí entran los árboles y rascadores y los juguetes automáticos. Un gato que no gasta energía durante el día la gasta a las tres de la mañana.
En las fichas encontrarás para quién es cada producto y también qué pega tiene, porque no hay ninguno que valga para todas las casas.
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