Descripción
Arenero cerrado de gran tamaño fabricado en acero inoxidable, con pala incluida.
El argumento del acero. Es el mismo que en los bebederos y es más relevante todavía aquí. El plástico se raya con el uso —la pala, la arena, el propio gato— y en esos arañazos se agarra el olor de la orina, que es amoniacal y penetra. Llega un punto en que el arenero huele aunque esté recién limpiado, y la única solución es tirarlo. El acero no se raya con el uso normal, no absorbe nada y aguanta agua muy caliente y desinfectantes fuertes sin degradarse.
Para quién es. Para quien ya ha tirado dos o tres areneros de plástico por olor, para gatos machos sin castrar cuya orina es especialmente fuerte, y para quien prefiere comprar una vez cara que cuatro veces barata.
La pega. Pesa más y cuesta más de entrada. A cambio no tiene fecha de caducidad.






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