Comederos automáticos con wifi para gatos, con y sin cámara. La conexión añade exactamente dos capacidades sobre un comedero de botones, y la pregunta antes de pagar de más es si vas a usar alguna de las dos.
Para qué sirve el wifi
Cambiar la programación desde fuera de casa. Útil si te retrasas, si te quedas a dormir fuera sin haberlo planeado o si tienes turnos cambiantes. Si tu vida es previsible, no te va a pasar casi nunca.
Ver que el gato ha comido. Esta es la buena, y necesita cámara. Un comedero sin cámara te confirma que ha dispensado; no te dice que la comida haya caído bien ni que el gato se la haya comido. Si te vas dos o tres días, es toda la diferencia.
Lo que hay que comprobar sí o sí
Que la programación esté guardada en el aparato y no solo en la nube. Si vive en la nube, un corte de internet mientras estás fuera deja al gato sin comer. Si vive en el aparato, el wifi solo se cae para el control remoto y las tomas siguen saliendo.
La forma de verificarlo no admite dudas: programa una toma para dentro de diez minutos, apaga el router y mira si sale.
Lo que pagas de más
Dependencia de una aplicación que el fabricante puede dejar de mantener, y un punto de fallo extra. Si solo quieres trocear la ración diaria, un comedero de botones hace el mismo trabajo con menos cosas que se puedan romper.
La comparación completa está en wifi o temporizador.
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