Higiene y cuidado para gatos

Cepillos, cardadores, quitapelos y cortaúñas para gatos. El gato se acicala solo varias horas al día, y precisamente por eso el cepillado importa: todo el pelo muerto que no le quites tú acaba en su estómago.
La razón de fondo: las bolas de pelo
Al lamerse, la lengua rasposa arrastra el pelo suelto y el gato lo traga. Buena parte pasa sin problema, pero lo que se acumula forma bolas que acaba regurgitando — esos vómitos periódicos que mucha gente asume como normales del gato. Cepillar dos veces por semana reduce mucho esa cantidad, y en gatos de pelo largo es prácticamente obligatorio.
Qué herramienta para qué
Cardador tipo deShedding: llega al subpelo y saca el pelo muerto de la capa interna. Es la herramienta más eficaz en épocas de muda, y también la más agresiva — sesiones cortas y sin insistir en la misma zona.
Cepillo de púas con punta protegida: el de mantenimiento, para pasar a menudo. Las puntas redondeadas son lo que hace que el gato lo tolere.
Peine metálico: el único que detecta los nudos a tiempo en gatos de pelo largo. Revisa siempre axilas, detrás de las orejas, barriga y cuartos traseros: ahí se forman primero.
Guante de aseo: para el gato que no acepta cepillo. Para él es una caricia, no una sesión de aseo. No llega al subpelo, pero es la vía de entrada.
Las uñas
Solo se corta la punta transparente, nunca la parte rosada, que tiene vaso y nervio. Presiona suavemente la almohadilla para que saque la uña. Cada dos o tres semanas en gatos de interior. Y aunque le cortes las uñas, sigue necesitando rascador: rascar no es solo afilarse, es marcar y estirarse.

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