Juguetes para perros y para gatos: aqui tienes las dos secciones, porque lo que sirve para uno no sirve para el otro.
El riesgo real de un juguete no es que se rompa, es el trozo que queda cuando se rompe. Un perro mordedor fuerte puede arrancar y tragar un pedazo de goma o de cuerda; un gato puede tragarse una pluma o un cascabel suelto. El tamano del juguete importa menos que si se desmonta en piezas pequenas al masticarlo.
Para perros: juguetes para perros. Si el tuyo es un mordedor fuerte, busca goma natural gruesa de una sola pieza, no juguetes con costuras, relleno o piezas pegadas: son las primeras en soltarse.
Para gatos: juguetes para gatos. Los de plumas o cordon solo deben usarse supervisados: guardados aparte cuando no juegas con el, porque un hilo tragado puede enredarse en el intestino y necesitar cirugia.
La rotacion importa mas que la cantidad. Un gato o un perro se acostumbra a un juguete en pocos dias y deja de tocarlo. Guardar la mitad y cambiarlos cada semana mantiene el interes mejor que comprar mas juguetes nuevos.
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