Descripción
Estructura plegable con aberturas, bolas interiores y superficie rascable.
Es un juguete de cabeza, no de carrera. El gato tiene que meter la pata, calcular el ángulo y sacar la bola. Ese tipo de estímulo cansa de una forma distinta a la persecución: es resolución de problemas, y un gato mentalmente cansado se comporta mucho mejor por la noche que uno que solo ha corrido.
Para quién es. Para pisos, para gatos que no pueden salir y para casas donde un juguete con motor sería un incordio: este no hace ruido, no lleva pilas y se pliega para guardarlo.
Combina bien. Funciona especialmente bien alternándolo con un juguete de movimiento como las pelotas automáticas: uno gasta energía física y el otro mental. La rotación entre ambos evita que se canse de cualquiera de los dos.






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