Descripción
Circuito cerrado de plástico con una bola que rueda por el interior y que el gato mueve pasando la pata por las aberturas.
Por qué funciona tan bien. Aprovecha exactamente la mecánica de la caza: el gato ve algo que se mueve rápido, lo persigue, lo toca y vuelve a moverse. Al estar la bola encerrada, nunca la atrapa del todo — y esa frustración controlada es justo lo que mantiene el interés durante meses, mientras que un ratón de peluche se abandona a los dos días.
Para quién es. Para gatos que pasan muchas horas solos. Es un juguete que no necesita que tú estés delante, no lleva pilas y no tiene nada que se pueda arrancar y tragar, que es una preocupación real con muchos juguetes eléctricos con plumas y piezas pequeñas.
Truco. Los circuitos de esta gama son ampliables entre sí, así que se puede empezar por uno y montar un recorrido mayor más adelante.






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