Descripción
Pack de dos pelotas motorizadas que ruedan solas y cambian de dirección al chocar con un obstáculo.
Por qué el movimiento errático funciona. Un juguete que se mueve en línea recta y previsible aburre a un gato en minutos. El instinto de caza se dispara con lo impredecible: el cambio brusco de dirección imita a una presa que huye, y eso es lo que mantiene la persecución.
Para quién es. Para gatos jóvenes con energía de sobra y para casas con dos gatos, donde dos bolas evitan la competencia por el mismo juguete. Que vengan dos también significa que puedes guardar una y rotarlas, que es la mejor forma de que ninguna pierda la gracia.
Lo que hay que vigilar. Como todo juguete a pilas, no lo dejes disponible sin supervisión durante días: revisa de vez en cuando que la carcasa sigue entera, sobre todo si tu gato es de los que muerden fuerte.






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