Descripción
Bebedero automático de 2,2 litros con bomba de funcionamiento silencioso.
Para quién es. Para un gato, en un piso, como primer paso para comprobar si el agua en movimiento le convence. Si funciona, siempre puedes subir a un modelo de más capacidad o de acero.
Por qué el silencio es el argumento. El ruido de la bomba es la queja número uno con las fuentes, y no solo por molestia humana: un gato que asocia el bebedero con un zumbido molesto se acerca menos, y el aparato acaba empeorando el problema que venías a resolver.
Lo que hay que asumir. Con 2,2 litros hay que rellenar cada dos o tres días. Si te ausentas fines de semana o tienes dos gatos, esta capacidad se queda corta — mira las de mayor capacidad.






Valoraciones
No hay valoraciones aún.