Descripción
Dispensador automático con capacidad para 10 kg de pienso.
Diez kilos en perspectiva. Para un perro mediano que come unos 250 gramos diarios son cerca de cuarenta días; para uno grande de 400 gramos, unos veinticinco. Más que suficiente para cualquier ausencia razonable.
Y aun así, no lo llenes del todo. El pienso pierde aroma y las grasas empiezan a oxidarse a las pocas semanas de estar en contacto con el aire. Un depósito muy grande que tardas dos meses en vaciar acaba sirviendo comida que el perro come con menos ganas. Llénalo para tres o cuatro semanas y guarda el resto del saco cerrado.
Sobre el saco abierto. Guárdalo en su propia bolsa dentro de un recipiente hermético, no vaciado directamente en un cubo. La bolsa original lleva una barrera contra la grasa y la luz que el plástico transparente no tiene.






Valoraciones
No hay valoraciones aún.