Descripción
Cuenco de alimentación lenta de 16,3 cm de diámetro.
Para quién es. Para perros pequeños y para gatos. Sí, gatos: hay gatos que engullen y regurgitan la comida casi entera a los pocos minutos, y un antivoracidad de tamaño adecuado lo corrige igual que en un perro.
La medida es la clave en formato pequeño. Un comedero antivoracidad de 25 cm en un perro toy es inútil: los canales quedan tan separados en proporción a su hocico que barre la comida igual de rápido. Los 16,3 cm mantienen la proporción correcta.
Lo de «antirregurgitación». Describe el efecto real, y es el motivo por el que conviene frenarlo: al frenar la ingesta, el perro traga menos aire y el estómago no se llena de golpe, que es lo que provoca esa devolución de comida casi intacta poco después de comer.






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