Descripción
Arnés ajustable con tres hebillas, asa en la espalda y anillas de enganche frontal y dorsal.
Las tres hebillas resuelven un problema concreto. Los arneses de dos hebillas hay que meterlos por la cabeza, y muchos perros lo odian: los desconfiados, los que han tenido malas experiencias y prácticamente todos los perros de acogida al principio. Con liberación en el cuello, el arnés se abre del todo y se coloca sin que nada le pase por encima de la cara.
El asa de la espalda. Sirve para sujetarlo un instante en una situación puntual: cruzar entre coches, apartarlo de algo del suelo o ayudarle a subir al coche. Con un perro mediano o grande es de esas cosas que usas más de lo que imaginas.
La doble anilla. Frontal para controlar los tirones, dorsal para el paseo relajado cuando ya no tira.






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