Descripción
Comedero de alimentación lenta de Outward Hound, con diseño de laberinto en relieve.
Es la referencia de la categoría, y no por marketing: fue de los primeros en dar con un patrón de relieve que frena de verdad sin que el perro se rinda. Ese equilibrio es más difícil de acertar de lo que parece.
El criterio que decide si un antivoracidad sirve. El perro debe tardar entre tres y cuatro veces más que en un cuenco liso. Si tarda igual, los canales son demasiado anchos y no frenan nada. Si se rinde a medias y deja comida, son demasiado estrechos para su hocico, y eso pasa mucho con perros de cara chata.
Por qué importa frenarlo. Comer deprisa hace que trague aire, y eso produce gases, molestias y ese vómito de comida casi entera pocos minutos después. En razas grandes de pecho profundo, además, comer muy rápido se cita entre los factores asociados a la torsión gástrica.






Valoraciones
No hay valoraciones aún.