Resumen: la MAX 2 tiene una idea buena y una sola: la bomba no funciona todo el día, arranca cuando detecta al gato. Eso resuelve de golpe las dos quejas más frecuentes con las fuentes inalámbricas.
El sensor: qué resuelve exactamente
El ruido
Es la queja número uno con cualquier fuente. Una bomba funcionando sin parar en una casa silenciosa acaba molestando, y no solo a las personas: hay gatos que evitan la fuente precisamente por eso. Y entonces has pagado por un aparato que empeora justo lo que venías a resolver.
Con el sensor, la casa está en silencio salvo los segundos en que el gato bebe.
La autonomía
Es la contrapartida clásica de las fuentes sin cable: hay que recargarlas, y si se te olvida, la bomba se para. Bombeando solo cuando hace falta, la batería dura muchísimo más y el olvido deja de ser un riesgo semanal.
Por qué querrías una sin cable
No es comodidad. El bebedero tiene que estar lejos del comedero y lejos del arenero, y en ese punto muchas veces no hay enchufe. Una fuente con cable te obliga a elegir entre colocarla bien o cruzar la habitación con un cable.
Estás pagando por poder poner el agua en el sitio correcto. El porqué, en dónde colocar el bebedero del gato.
Puesta en marcha
- Lávala entera antes del primer uso, incluida la bomba, con agua caliente y jabón neutro bien aclarado. Nada de productos perfumados: el gato detecta el resto de olor y rechaza la fuente.
- Coloca el filtro y monta según el orden del fabricante. El filtro va antes de la bomba en el recorrido del agua.
- Carga completa la primera vez antes de usarla.
- Llénala hasta la marca, sin pasarte.
- Colócala en el sitio definitivo y déjala. Mover una fuente de sitio cada dos días desconcierta al gato.
Si tu gato tarda en aceptarla
Es la queja más habitual con los modelos de sensor y casi siempre se resuelve solo. Algunos gatos desconfiados no asocian de entrada su llegada con el arranque de la bomba, y el ruido repentino les hace apartarse.
Dale una o dos semanas antes de darla por fallida. Mientras tanto, mantén el bebedero antiguo en otro punto de la casa: no le quites la opción segura mientras se acostumbra a la nueva. Cuando lleve días bebiendo de la fuente, retira el cuenco viejo.
Mantenimiento, que es donde fallan todas
Filtro cada dos o tres semanas. Pasado ese tiempo deja de retener y empieza a soltar; el agua cambia de sabor y el gato la rechaza. Es la causa número uno de fuente abandonada. Ten recambios en casa desde el primer día.
Ojo con la compatibilidad: PETKIT tiene varias gamas y los filtros no siempre valen entre ellas. Los de EVERSWEET MAX no son los de la CYBERTAIL.
Limpieza semanal completa, y aquí el paso que casi todo el mundo se salta: abrir la bomba. Dentro se forma una capa viscosa que hace que el agua huela raro aunque el cuenco esté impecable. Se saca el rotor, se limpia con un cepillo de dientes viejo y se monta. Si tu fuente hace más ruido que cuando la compraste, casi siempre es esto.
Lo que no tiene
Es de plástico. Si tu gato ha tenido granitos en la barbilla —acné felino—, salta al acero: la EVERSWEET de acero inoxidable de la misma marca, que además avisa al móvil del filtro.
Todas las versiones de la gama comparadas, en qué modelo de PETKIT EVERSWEET elegir.
Esto es una guía de compra, no un consejo veterinario. Ante cualquier cambio brusco de hábitos o síntoma, la consulta es con tu veterinario: ninguna guía de internet sustituye una revisión.
