Cómo montar un árbol para gatos sin que se tambalee

Un árbol para gatos mal montado no es un problema estético: es un árbol que el gato deja de usar. Basta con que se balancee una vez cuando salta a la plataforma alta para que no vuelva a subir — la asociación se hace en un solo susto.

El orden correcto

  1. Identifica y separa las piezas antes de empezar. Los postes suelen ser de longitudes distintas aunque parezcan iguales, y montar uno en el sitio equivocado obliga a desmontar medio árbol.
  2. Empieza siempre por la base. Es la pieza más gruesa y la que lleva más tornillos.
  3. Monta de abajo hacia arriba, nivel por nivel.
  4. No aprietes del todo hasta el final. Este es el truco que cambia el resultado: deja todos los tornillos a medio apretar mientras montas, para que las piezas puedan asentarse. Si aprietas cada nivel a tope según lo montas, el siguiente no encaja bien y acabas forzando.
  5. Cuando esté todo puesto, aprieta en orden, de abajo arriba, sin pasarte de fuerza — en tablero aglomerado el tornillo puede barrenar y perder agarre.

La prueba del bamboleo

Con el árbol montado, empuja la plataforma más alta con la mano, con fuerza. Si se mueve más de un par de centímetros, no está listo.

Qué revisar, por orden:

  • Tornillos de la base flojos.
  • Un poste que no está a escuadra: aflojar el nivel, recolocar y volver a apretar.
  • Suelo irregular. Una cuña fina bajo la base resuelve más de lo que parece.

Fíjalo a la pared si pasa de 150 cm

A partir de esa altura no es opcional. Un gato de seis o siete kilos saltando a la plataforma superior genera bastante palanca, y modelos altos como el Hey-brother de 184 cm o los de más de dos metros necesitan apoyo.

Lo más simple: colócalo contra una pared —no en medio de la habitación— y, si el fabricante lo permite, usa el anclaje que trae. Si no lo trae, una escuadra en L desde la plataforma superior a la pared, con taco, resuelve.

Dónde ponerlo, que importa tanto como el montaje

Este es el error que hace que un árbol perfectamente montado no se use: colocarlo donde no molesta.

Para un gato, un punto elevado es donde se siente seguro, y quiere estar en alto donde está la vida de la casa. Un árbol en el cuarto de atrás no cumple esa función. Junto a una ventana con vistas es todavía mejor: sumas la altura y el entretenimiento.

Si tu gato no lo usa después de montarlo

  • Dale tiempo. Un mueble nuevo es un objeto desconocido; algunos gatos tardan días en investigarlo.
  • Frota hierba gatera en los postes y las plataformas. Funciona en dos tercios de los gatos aproximadamente; el resto no responde a la hierba gatera, y eso es genético.
  • Juega tú encima. Pasa una caña o un juguete por las plataformas para que asocie el árbol con algo bueno.
  • Pon algo suyo arriba, una manta con su olor.
  • Comprueba la estabilidad otra vez. Si lo probó una vez y se movió, ese es el motivo.

Mantenimiento

Revisa los tornillos cada pocos meses: el uso los va aflojando, sobre todo en árboles altos con gatos activos. Y cuando el sisal de un poste se deshilache del todo, se puede reenrollar con cuerda nueva en lugar de tirar el árbol entero.

Modelos por altura y formato, en rascadores y camas para gatos. Y si el problema es que sigue rascando el sofá, mira por qué el rascador no funciona.

Esto es una guía de compra, no un consejo veterinario. Ante cualquier cambio brusco de hábitos o síntoma, la consulta es con tu veterinario: ninguna guía de internet sustituye una revisión.