Snacks y premios para gatos: cremosos, crujientes, liofilizados y con malta.
Los cremosos son la herramienta más útil
No por el sabor, sino por lo que permiten hacer. Un snack cremoso que se da a lametones sirve para tres cosas a la vez:
Hidratar. Son casi todo agua. En un gato con dieta seca, que suele estar algo deshidratado, uno al día suma agua sin cambiarle la comida.
Dar medicación. Es el mejor vehículo que existe para una pastilla triturada — solo si tu veterinario confirma que ese fármaco se puede triturar, porque hay medicamentos que no deben partirse. Funciona donde han fallado todos los demás métodos.
Crear vínculo. Dárselo del sobre, en la mano, es de las formas más rápidas de ganarse a un gato desconfiado o recién adoptado. Y untado en el borde del transportín o del cepillo, es como se deja de tener miedo a un objeto.
La malta y las bolas de pelo
La malta ayuda a que el pelo tragado avance por el tubo digestivo en lugar de acumularse. Pero es el segundo paso: lo que de verdad reduce las bolas es cepillar, porque el pelo que retiras tú es pelo que el gato no se traga.
Y una señal de alarma: vomitar una bola de vez en cuando es normal; hacerlo varias veces por semana, o tener arcadas sin expulsar nada, no lo es. Eso es veterinario, no más malta.
Sobre la limpieza dental
Un snack crujiente ayuda algo por fricción, pero no sustituye a la higiene dental. La enfermedad periodontal afecta a la mayoría de los gatos a partir de los tres años, duele y casi nadie la detecta porque el gato no se queja.
La hierba gatera no le funciona a todos
Entre un 30 y un 40 %% de los gatos no responden a ella, y es genético. Si el tuyo la ignora, prueba con valeriana o matatabi, que activan a muchos de los que la catnip no.
Y cuidado con la cantidad
Un gato de 4 kilos come unas 200 kcal al día. El 10 %% son 20 kcal: eso son muy pocos premios. En un animal tan pequeño el margen es estrecho de verdad, y los crujientes se dan de más porque parecen poca cosa.
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