Descripción
Juguete interactivo eléctrico con pluma giratoria y luz LED roja, con dos modos de funcionamiento.
La pluma es la parte buena. Se mueve de forma errática cerca del suelo, que es como se mueve una presa, y el gato puede atraparla. Ahí la secuencia de caza se cierra.
Sobre la luz roja, una advertencia que casi nadie da. Los punteros de luz enganchan al gato y no dejan que atrape nada nunca. En algunos gatos eso genera frustración y conductas obsesivas: siguen buscando el punto en la pared horas después. Si usas el modo de luz, termina siempre la sesión dirigiéndola hacia un juguete físico que sí pueda capturar. Eso cierra la caza y evita el problema.
Y nunca a los ojos, ni del gato ni de nadie.
Duración de las sesiones. Dos tandas de diez minutos al día rinden más que media hora seguida: el gato caza a ráfagas, no en maratones.






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