Descripción
Arenero automático de 106 litros con entrada baja, sensor de seguridad y control desde el móvil. Limpia solo después de cada uso y deposita los residuos en un compartimento cerrado.
Para quién es. Para quien pasa muchas horas fuera y no puede recoger dos veces al día, y para quien tiene varios gatos, donde el arenero se ensucia a un ritmo que hace inviable el mantenimiento manual. También ayuda mucho durante ausencias de un par de días: el arenero sigue limpio sin que nadie pase.
El sensor no es un adorno. Es lo primero que hay que mirar en un arenero automático: detiene el ciclo si detecta al gato dentro. Este monta detección antipinzamiento y entrada baja, que además lo hace accesible para gatos mayores o con problemas de movilidad, que son justo los que peor llevan saltar a un arenero alto.
Y sigue aplicando la regla de siempre: tantos areneros como gatos más uno, aunque uno sea automático. Lo explico en cuántos areneros necesito.
Lo que hay que asumir. Hay gatos que tardan semanas en aceptar un aparato que se mueve y hace ruido. La forma de introducirlo es dejarlo apagado y con arena unos días, para que lo use como un arenero normal, y activarlo cuando ya entra sin dudar.






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